La crisis sanitaria ha acelerado el desuso de monedas y billetes. Según una encuesta nacional sobre el uso del efectivo publicada por el Banco de España con datos de 2020, solo el año pasado el empleo de este método de pago se desplomó del 53% al 35,8%, aunque la caída se ve con mucha mayor claridad si se tiene en cuenta que en 2014 ese porcentaje rozaba el 80%.

La información proporcionada por el Banco de España indica también que el miedo a poder contagiarse provocó que en 2020 un 2,5% de la población dejase de usar efectivo por motivos de higiene y “por el estímulo a favor de otros medios de pago ejercido por casi la mitad de los comercios”, dice la encuesta.

Pero es que, además, cada vez usamos la tecnología para pagar cantidades más bajas. Si de 2020 utilizábamos efectivo para realizar pagos por debajo de los 100 euros, ahora cuando es poco más de 50 sacamos la tarjeta sin pensarlo.

Que el dinero en efectivo tiene cada vez menos seguidores es algo que no ha llegado como una sorpresa: ya venía ocurriendo desde hace tiempo y la situación de emergencia sanitaria solo lo ha acelerado. La digitalización de la sociedad está llevando a una decadencia de las monedas y billetes que ya parece imparable a estas alturas.

Actualmente, un 54,1% de la población española elige la tarjeta de débito como medio de pago preferido, fundamentalmente porque lo consideran más cómodo y más rápido, según la encuesta del Banco de España. Pero además hay hasta un 40% de las personas entrevistadas que señala que prevé utilizar o aumentar el uso de medios de pago ligados a las nuevas tecnologías. En 2019, esta intención se quedaba en un 24%.

Otro aliciente importante es que cada vez menos establecimientos ponen impedimentos para el pago con medios alternativos al efectivo: el 84% de los comercios ya no impone ninguna restricción para pagar con tarjeta y el 16% mantiene un pago mínimo establecido en promedio de 11 euros.

No obstante, no parece que la desaparición definitiva de las monedas y los billetes esté tan cerca como pensamos. El Banco de España ha preguntado a los encuestados por la utilidad del dinero en efectivo y todos los colectivos creen que sigue siendo útil que exista, “fundamentalmente para mantener los precios ajustados”.

El 61% de los españoles se plantea ya utilizar de forma prioritaria el pago con tarjeta u otros métodos electrónicos de pago y, en estos, hay un ganador: el siguiente nivel después de pagar con el móvil es ‘bizumear’.

Por si has vivido en una cueva y no lo sabes, Bizum es un proveedor de servicios de pagos instantáneos entre particulares y de compras en comercios, que no cobra comisiones a sus clientes. Solo necesitas tu número de teléfono, y así puedes olvidarte de guardar o intercambiar la cuenta del banco.

El servicio está triunfando como Los Chichos: actualmente, más de veinte entidades bancarias incluyen esta opción entre sus servicios y casi ha triplicado sus usuarios en escasos dos años, pasando de 6 millones en 2019 a 15 millones en el último balance en 2021. En lo que se refiere a establecimientos, cuenta con 8.000 comercios adheridos y el objetivo de la compañía es llegar a los 18.000 al finalizar el año.

El secreto es su sencillez, es un servicio muy fácil de usar y muy cómodo. Esto permite que no solo sean los jóvenes quienes más lo utilizan -que es cierto-, sino que grupos de personas de más edad también lo manejan con soltura.

La conectividad NFC se ha convertido en un requisito en los móviles de nueva generación. Su principal característica es que nos permite realizar pagos con nuestro teléfono, gracias a nuestra tarjeta, utilizándolo como medio de pago en los TPV de supermercados y otros comercios.

¿Te ha dado problemas alguna vez? A estas alturas son pocos los bancos que no son compatibles con la plataforma de pago con el móvil, especialmente con las dos principales -Google Pay y Apple Pay-, pero esto será de lo primero que te debes asegurar.

También debes cerciorarte de que has configurado bien el pago con tu móvil, metiendo todos los parámetros correctamente, tanto los de la propia tarjeta como los biométricos que te exige el smartphone para ejecutar este tipo de operaciones.

Finalmente, aunque es poco probable, una razón por la cual podría no estar funcionándote el pago con el móvil es porque tienes desconectado el NFC, una posibilidad que solo te podría pasar si eres Android pues los teléfonos de los de Cupertino no tienen opción de desactivar este tipo de conectividad. Por norma general, en un terminal Android para activarlo ve a ‘Conexiones del dispositivo’ y después a ‘NFC’.

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