Durante la última semana ha estallado la polémica en torno al mundo de las criptomonedas y toda la tecnología que lo rodea cuando la CNMV alertaba sobre la empresa Mundo Crypto y su macro evento celebrado en Madrid el pasado 27 de agosto.

Los medios se hicieron eco y la mirada se desvió hacia las criptomonedas, demonizando todo lo que tocaba, como la tecnología blockchain, y cruzando conceptos que no eran del todo exactos. Al final la CNMV tan solo hizo su trabajo de advertir que la empresa Mundo Crypto no estaba capacitada para dar consejos financieros a nadie.

Con la denuncia posterior de FACUA a la empresa por cobrar unos gastos a los asistentes en un evento que anunciaban como gratuito (Mundo Crypto ha anunciado que lo devolverá) y el partido mediático que está obteniendo su organizador, Mani Thawani, el debate continúa abierto.

El mundo real de la criptomoneda, que arrastra una crisis de credibilidad en los últimos meses, se está viendo tocado, pero la tecnología blockchain, que pasaba por ahí, también.

Por todo esto, es necesario aclarar que el blockchain no es solo criptomonedas, es mucho más, se trata de una tecnología que aporta ventajas a empresas tanto públicas como privadas y que ha venido para quedarse. Esta tecnología de almacenamiento y transmisión de datos va más allá de las criptodivisas y, según el presidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática, Fernando Suárez, “cada vez sus aplicaciones presentan mayores expectativas de crecimiento en el mundo de la empresa”.

Pero antes de dar ejemplos reales de cómo la tecnología blockchain se ha convertido en un aliado de muchos sectores, debemos abordar ciertos conceptos.

Diferencias entre criptomonedas y blockchain

Las criptomonedas son activos digitales que emplean un cifrado criptográfico (tecnología blockchain) para garantizar su titularidad y poder así asegurar la integridad de las transacciones y controlar la creación de unidades adicionales, evitando, por ejemplo, que se puedan realizar copias, tal y como haríamos con una foto o un documento.

Es de vital importancia tener claro que estas monedas no se pueden palpar, no existen físicamente. Es decir, son virtuales y no las podemos guardar en nuestra cartera o en nuestro bolsillo. Para ello existen las carteras digitales o wallets en el mundo blockchain.

Pero ¿qué es blockchain? Esta tecnología es como un enorme libro compartido e inmutable en el que se registran transacciones, se rastrean activos y, lo más importante: genera confianza. Más fácil, blockchain es una gran base de datos compartida entre los participantes de un proceso donde todos pueden escribir, siendo inmutable al 100%.

Como vemos, ambos conceptos son muy distintos en su propia definición. Las criptomonedas son un activo que se desarrolla en una tecnología y blockchain es la tecnología que permite no solo el desarrollo de estos activos sino de otros sin fin de casos de uso y de distinta índole.

Como por fin hemos podido separar y aclarar conceptos, ahora nos vamos a centrar en por qué blockchain se ha convertido en una de las tecnologías más importantes creadas a corto, medio y largo plazo.

¿Cómo se ha convertido el blockchain en una de las tecnologías más importantes?

Destaca principalmente por su seguridad. Almacena datos que pueden ser replicados por diferentes participantes de esta red con la certeza de que los registros que se realizan son ciertos, duraderos e inmutables. Esto se debe a que están garantizados por fórmulas matemáticas completas y por criptografía.

La seguridad y certeza de que lo anotado es cierto es la clave. Se trata, pues de una base de datos descentralizada, basada en protocolos de consenso, permitiendo a todos los intervinientes confiar y auditar la información grabada en tiempo real.

Es cierto que, actualmente, estas redes son conocidas gracias al comercio y a la gestión de criptomonedas. Sin embargo, este uso es solo una minúscula parte de todo el potencial que puede tener la tecnología blockchain. Y la realidad es que muchos bancos españoles ya usan esta tecnología para impulsar la identidad digital. También empresas de transporte usan Bbockchain para elaborar la trazabilidad del proceso de reducción de la huella de carbono.

Un punto de vista empresarial

Desde una perspectiva de negocio, las posibilidades que ofrece la tecnología son inmensas, ya que los gestiona con un mayor conocimiento gracias a la elaboración de datos fehacientes y seguros que nos permiten tomar decisiones mucho más ágiles y seguras. Esto sería imposible con las tecnologías actuales donde existen múltiples repositorios de datos y la información puede tener inconsistencias entre estos.

A su vez, Blockchain nos concede poder automatizar, reducir tiempo y costes, permitiendo que las operaciones se produzcan casi en tiempo real, y ello ofrece un alto grado de precisión y control que implica mucho menos riesgo que otras alternativas del mercado.

Dentro de esta tecnología se encuentran los famosos Smart Contract (contratos inteligentes) que se corresponde con los códigos de programación responsables para que se cumplan los términos del contrato entre dos partes. Esta tecnología puede ser clave para ayudar a los directores financieros (CFO) de las empresas.

El papel del CFO cada vez está siendo más relevante dentro de las compañías gracias a su conocimiento del negocio y del entendimiento de la cuenta de resultados. Los CFO dedican su tiempo principalmente al control y realización de las operaciones de las empresas.

Lo que una tecnología como blockchain, gracias a su capacidad de automatizar y de que varios participantes trabajen en una misma base de datos, el CFO podría reducir su tiempo a estas tareas y dedicarle un mayor tiempo a la estrategia a medio plazo de la compañía a la vez que incrementa la seguridad dentro de ella, gracias a la eliminación de tareas manuales que implican un exceso de tiempo y potenciales errores humanos o de comunicación entre clientes, proveedores o personal dentro de la empresa.

Para ello, otros procesos como son los de Order to cash, Procure to pay o el mismo consolidado de la empresa (en caso de pertenecer a un grupo) sería de un beneficio significativo para la aérea de finanzas.

Toda esta exposición es una pequeña muestra de que blockchain no es igual a criptomonedas, sino que es la tecnología del presente que permite a las empresas ser más ágiles en ciertos procesos de información, convirtiéndolos en métodos más seguros y reduciendo los costes y el tiempo en hasta un 60%-70% (dependiendo caso de uso) e incrementando la cuenta de resultados de manera notable.

No es casualidad que la consultora PwC publicase hace dos años un documento asegurando que la tecnología blockchain tiene el potencial de elevar el producto interior bruto (PIB) mundial en 1,76 billones de dólares (1,5 billones de euros) para 2030. Y en España, el impacto estará en torno a los 20.446 millones de euros, con el potencial de crear 227.000 empleos. Definitivamente, blockchain es algo más que criptomonedas.

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