En un pequeño pueblo de Almería, se alza un ejemplo emblemático de la arquitectura del Renacimiento español. Se trata del Castillo de Vélez Blanco, que combina a la perfección el aspecto militar con el palaciego. Aunque si queremos visitar la fortaleza, no solo tendremos que dirigirnos a la propia localidad andaluza, sino que parte de sus restos se exponen ahora en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.

El origen del castillo-palacio

Para conocer la historia del castillo nos remontamos a la Edad Media, cuando fue mandado a levantar por Don Pedro Fajardo, primer Marqués de los Vélez. La fortaleza se construyó entre 1506 y 1515 sobre una antigua alcazaba musulmana que quedó prácticamente destruida para adecuarse a las exigencias defensivas de los nuevos señores castellanos de la época.

El nuevo edificio se presentaba como una fortaleza en el exterior, pero con la distribución y las funciones interiores propias de un palacio. En total, el castillo contaba con una superficie de casi 2.500 metros cuadrados, 745 de los cuales se pueden visitar actualmente.

En cuanto a la estructura, está formada por dos construcciones que se conectan por un puente levadizo. El primer espacio está levantado sobre la antigua alcazaba islámica y cuenta con una forma cuadrangular y unas formas simples. Por otro lado, la segunda parte es un palacio donde sobresale la Torre del Homenaje con unos 25 metros de altura.

Por qué el castillo viajó hasta Nueva York

El palacio está organizado entorno a un Patio de Honor, es decir, un patio de tres lados que se crea cuando el bloque principal se flanquea con estructuras laterales simétricas. En su momento, este espacio estaba ricamente decorado con un conjunto de esculturas renacentistas de mármol y gárgolas góticas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el castillo fue sufriendo un progresivo abandono por parte de sus herederos. Esto condujo a que, en 1904, la Casa Medina Sidonia, que era su propietaria en aquel momento, vendiera los bienes arquitectónicos de mayor valor a un anticuario francés. Poco después, estos fueron comprados por los coleccionistas George y Florence Blumenthal, que los instalaron en su casa de Manhattan.

Finalmente, esa valiosa colección fue donada al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Allí, la institución reproduce el patio del castillo con sus elementos originales y transporta al visitante hasta el propio pueblo almeriense.

Cómo llegar a Vélez Blanco

El trayecto entre la ciudad de Almería y Vélez Blanco es de 1 hora y 46 minutos por la A-7. El castillo se pueden visitar durante todo el año de manera gratuita.

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