Más allá de las montañas, casi donde la tierra se junta con el blanco y azul cielo, encontramos un pueblo situado a unos 1.000 metros de altura donde habita una tribu sobre las nubes. El poblado de Akha en Laos, se enclava en un lugar de complicado, la tribu habla su propio idioma y hasta se podría decir que ‘viven en otro tiempo’ mientras luchan por mantener sus tradiciones en el presente.

La tribu de Akha procede de China, en concreto de la provincia de Yunnan. Fue a mediados del siglo XIX cuando esta tribu emigró a Vietnam y Laos para posteriormente llegar a Tailandia vía Birmania. Se dice que el primer pueblo en Tailandia se estableció alrededor de 1903 cerca de la frontera con Birmania. Actualmente viven más de 50.000 Akha en Tailandia, asentados principalmente en las provincias de Chiang Mai y Chiang Rai, en el noroeste del país.

Como en los casos de muchas de las etnias que encontramos en el Triángulo de Oro (área donde las fronteras de Tailandia, Laos y Myanmar se juntan en la confluencia de los ríos Ruak y Mekong), sus poblados se asientan sobre elevaciones montañosas con una estructura tradicional: sus casas son elevadas y están construidas con bambú y madera sobre zancos. Además, todas tienen una ‘puerta espiritual’ que separa a los hombres de los animales domésticos, de los espíritus y los animales salvajes. Se dedican a plantar café y té, así como a la agricultura y a vender algunas frutas de las plantaciones.

Cada mañana, las mujeres de la tribu de los Akha comienzan siempre de la misma forma: haciendo fuego, cocinando y alimentando cerdos. Pero traer leña también es cosa de mujeres. Siempre que caminan, sus espaldas han de estar cargadas mientras y, por si fuera poco, también hilan. Lo hacen porque de lo contrario se considerarían que “están inactivas”.

Para poder conseguir algo de dinero, también las mujeres son las encargadas de vender además algún que otro cerdo a los vecinos con el fin de alimentar a sus hijos. Por lo demás, son autosuficientes. En cuanto a su manera y forma de vestir, este pueblo de montaña se caracteriza porque las mujeres que en él habitan cuentan con reconocibles tocados y sus trajes negros decorados con joyas.

Tampoco se pueden lavar su cabello cuando quieran, solo en días predeterminados. Explican que el peor día para lavarse el pelo sería el del cumpleaños de sus padres o suegros. Si lo hacen, en su cultura significaría que les desean la muerte. Otra de las costumbres que tienen es que no pueden criar gemelos según una creencia que mantienen arraigada durante siglos.

Este pequeño poblado situado en la jungla tailandesa podemos ir a visitarlo mediante la ayuda de agentes turísticos situados en la zona. El poblado de Akha vive en las altas montañas tailandesas de las provincias de Chiang Rai y Chiang Mai, así como en otros lugares de Laos y de China. Con el paso de los años, se ha incrementado el turismo en el poblado.

Si por ejemplo vamos a ver la tribu que se encuentra en Chiang Rai, podemos acercarnos a contemplar el maravilloso Templo Blanco o Wat Rong Khun, una belleza para los ojos que fue construido en 1997. Su exterior, impolutamente blanco, cuenta con esculturas de demonios y seres mitológicos que dan la bienvenida al visitante.

Otra de las visitas imprescindibles es visitar el Templo Azul o Wat Rong Seua Ten donde encontraremos dos enormes esculturas llamadas Nagas que protegen la entrada. Si el estómago empieza a pedir comida, y te gusta lo fuerte, puedes probar la Sai Ooa, una salchicha picante o el Gaeng Hung Lay, curry de cerdo con jengibre.

Get Free Traffic