Detrás de cada pueblo curioso siempre hay numerosas historias que contar y existe un pueblo en concreto ubicado en Segovia que alberga uno de esos misterios, que a día de hoy, no se han podido resolver. Si nos trasladamos hasta Maderuelo, este municipio de la provincia segoviana, tiene en una de sus iglesias una momia de la que todavía se desconoce la identidad.

La villa medieval de Maderuelo mantiene todo el encanto a pesar de haber sufrido inundaciones o expolios. Considerado además uno de los pueblos más bonitos de España, este pueblo esconde una historia que muchas personas desconocen.

Se dice que la momia que habita en la ermita de la Veracruz abarca un gran enigma. Se trata de una misteriosa momia de una niña que eternamente reposa bajo un cristal ante la mirada de turistas que le van a visitar.

Aunque nadie sabe de qué personaje ilustre se puede tratar, tanto la procedencia, como la historia e incluso su nombre, se perdieron en el tiempo. El escritor Carlos Velázquez realizó una adaptación con ‘La Doncella Muerta’ de una leyenda del siglo XVII que dice así:

“Unos cuentan que murió durante la ausencia de su padre, cuando esté viajó a rendir pleitesía al rey, su señor. Fue una época de reyertas nobiliarias y luchas civiles. Otros afirman que se la llevó la peste, que tantos huérfanos dejó en Maderuelo. Su desconsolado padre, mandó ataviarla con sus mejores galas. Parecía un bello ángel dormido cuando aquella fría losa de pizarra negra cubrió su sueño en la capilla de los Chavez, en Santa María. En la losa, venida de la Sierra, un cantero esculpió un escudo escotado, cuartelado en cruz, con un águila bicéfala rampante, cinco llaves, un árbol entre perros rampantes y trece bezantes de oro, todos buena prueba de su ascendiente hidalgo. Enterrada la doncella, la arqueta de madera e incrustaciones donde ella guardaba sus secretos también desapareció. Así se perdieron su salterio, sus dibujos y las cartas de amor secreto, como las de aquel joven enamorado que la prometió volver con el oro de Granada y allí perdió, los ojos primero, y la vida después”. Y así, según la leyenda, más de cinco siglos habrían pasado donde el cuerpo de María, descansaría dejando al descubierto su cuerpo momificado.

Además de la momia, Maderuelo cuenta con otras fascinaciones que no podemos dejar de visitar. Su Arco de la Villa corresponde a la entrada emblemática de Maderuelo que protege el acceso suroeste. La Plaza de San Miguel es otra de sus maravillas. Tiene una escalinata que se abre en la plaza para subir al patio o atrio elevado de la ermita que da nombre a esta plaza.

También la Iglesia-Palacio de San Miguel que se encuentra formada por una antigua parroquia del s. XII hoy sin culto, y una vivienda adosada hoy de titularidad privada. Sin olvidarnos de El Sabinar de Hornuez, un magnífico bosque de sabinas que no podemos dejar de visitar. Si empieza a rugir el estómago, en esta localidad también podrás disfrutar de sabrosas y jugosas paletilla de cordero y sus exquisitas setas. ¿Te lo vas a perder?

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