Sabemos poco de Castellón. De las tres provincias que conforman la Comunidad Valenciana es a buen seguro la más desconocida. Situada en la parte más septentrional de la Comunidad Valenciana, atrae turismo, pero lejos de las magnitudes de Alicante y Valencia.

Castellón limita con el mar Mediterráneo al este, y con las provincias de Tarragona al noreste, Teruel al oeste y Valencia al sur. Su costa recibe el nombre turístico de Costa del Azahar y eso es, sin duda, lo más conocido de la provincia, con localidades turísticas como Peñíscola, Oropesa o Benicasim.

Pero Castellón, la provincia, esconde muchos atractivos para el turista, especialmente hacia su interior. Vamos a recorrer algunos de ellos con esta guía de viaje para una ruta en coche.

Este parque natural se encuentra a 48 kilómetros de la costa de la provincia de Castellón y tiene una gran riqueza en sus ecosistemas, tanto terrestres como marinos. Son un hábitat único en todo el Mediterráneo por su gran diversidad marina. Illa Grossa es la única isla visitable. El Centro de Información de la Reserva Natural de las Islas Columbretes está situado en el Planetari de Castelló de la Plana.

El Parque Natural de la Sierra de Irta comprende parte de los términos municipales de Peñíscola, Alcalá de Chivert y Santa Magdalena de Pulpis. Este paraje tiene 7.743 hectáreas terrestres y 2.448 hectáreas marinas. De su rico patrimonio artístico destacan los castillos de Alcalá de Chivert y Santa Magdalena de Pulpis, pertenecientes a la Orden del Temple.

Su casco antiguo conserva las huellas de su pasado más remoto, ligado al Pontífice Benedicto XIII, el llamado Papa Luna, y da fe de la importancia de la ciudad en la majestuosidad de su castillo-fortaleza. Al estar situada entre el Mediterráneo y la sierra de Irta tiene una gran variedad de ambientes. Y playas: extensas hacia el norte y acogedoras y recoletas calas hacia el sur.

El norte de Castellón alberga la concentración de olivos milenarios más grande del mundo. El epicentro es la localidad de San Mateo, pero hay cerca de 5.000 olivos antiquísimos repartidos por diferentes localidades.

Todas las civilizaciones -íberos, celtas, griegos, romanos, cartagineses y árabes- han dejado huellas a su paso por la capital de la comarca de Els Ports, donde se han encontrado, además, restos neolíticos, de la Edad del Bronce. La ciudad se erigió a los pies de su castillo y rodeada por una recia muralla. Su privilegiado enclave, sus calles porticadas, sus casas solariegas y un rico patrimonio cultural son algunos de los motivos que la han hecho merecedora de la declaración de Conjunto Histórico Artístico.

Se fusionan aquí paisajes impresionantes que dan lugar a una naturaleza salvaje y única. Pero en su ambiente también se respira su historia, que nos ha dejado un legado cultural muy valioso. Paseando por sus empedradas calles encontramos su parte más medieval como las ruinas del Castillo Árabe, el Granero del Comendador o la Iglesia Parroquial del Salvador. Se puede hacer una visita guiada al Parc Miner del Maestrat o al Centro de Interpretación Molí de l´Orde.

Un escenario incomparable sitúa esta localidad entre olivos y almendros. Su orografía ha influido de tal manera en la estructura del municipio que algunas viviendas han sido construidas sobre la misma montaña. Las peculiaridades del municipio y la belleza de su entorno le convirtieron en destino elegido para muchos artistas. Vilafamés, como Culla, mantiene su encanto y está en la lista de pueblos más bonitos de España.

Es uno de los parajes naturales más bonitos de toda la provincia, pero la fama se la dan las aguas termales de la Fuente de los Baños. Sus piscinas naturales mantienen todo el año su agua a 25 grados.

Las localidades de Aín, Almedíjar, Eslida o Villamalur, entre otras, son las puertas de acceso al Parque Natural de la Sierra de Espadán. Aquí, la combinación entre una litología singular (areniscas triásicas) y una elevada pluviometría permite magníficos alcornocales y pinares. En junio, la extracción del corcho anima el paisaje de los alcornocales. Cuenta cn una red de senderos señalizados: el GR-36 y diversos Senderos de Pequeño Recorrido.

En las afueras de La Vall d’Uixó se encuentran les Coves de Sant Josep, un río subterráneo que discurre por una espectacular cueva natural que se puede visitar en barca, por uno de los recorridos fluviales subterráneos más largos de Europa.

Es una ciudad muy fácil de recorrer a pie o en bicicleta, gracias a su tamaño y a la carencia de desniveles importantes, no en vano es la capital de la Plana Alta. Se pueden distinguir tres partes principales: el casco histórico, los nuevos barrios y el distrito marítimo, el Grao. Destacan la Plaza Mayor, la Farola (una serie de edificios modernistas que junto al edificio de correos son la mejor muestra de este arte en la ciudad), el Parque Ribalta, la Basílica del Lledó y el Gigante Tombatossals (una estatua colosal de uno de los protagonistas de la mitología castellonense).

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