Los conductores de reparto de Amazon parecen no estar contentos con los últimos avances tecnológicos que la compañía ha introducido. Según una investigación del medio estadounidense Motherboard, en la que se ha entrevistado a varios trabajadores, las cámaras de inteligencia artificial que se han instalado en sus furgonetas estarían atribuyéndoles fallos que en realidad no cometen, lo que tendría como resultado en muchos casos una penalización económica.

En febrero de este año, la compañía de Jeff Bezos se asoció con Netradyne, una empresa tecnológica de transporte que une inteligencia artificial y vídeo para crear “sistemas de seguridad líderes en la industria”. El objetivo de esta colaboración era implementar en algunas furgonetas de reparto de Amazon en Estados Unidos un nuevo sistema que integra cámaras con IA con la intención de proveer a los conductores “de soporte para ser más seguros en las carreteras y en el manejo de incidentes si estos ocurren”.

Así que Amazon puso cámaras en sus furgonetas… y el resultado es un descontento general entre los conductores. Por ejemplo, Motherboard habló con Derek, que pidió permanecer en el anonimato porque temía represalias de la empresa, y este explicó que el sistema de IA le penaliza incorrectamente cada vez que un coche se cruza o ‘le hace un recorte’, “algo que ocurre todos los días en el tráfico de Los Ángeles”. “Mantenga una distancia segura”, le reclamaba una voz robótica cada vez que otro automóvil le cortaba.

¿El problema? Los conductores se quejan porque este tipo de ‘infracciones’ -que el sistema de las furgonetas de Amazon califica como ‘events’, algo que se podría traducir como ‘incidentes’- son enviadas a la compañía y se usan para evaluar el desempeño de esa semana del trabajador y determinar si se merece obtener bonificaciones, premios o pagos adicionales. De manera que estos fallos que en realidad no comenten les suponen una pérdida económica.

Motherboard contactó con seis conductores de reparto de Amazon en EE. UU. -en California, Texas, Kansas, Alabama y Oklahoma-, y con el propietario de una empresa de reparto de Amazon en Washington, quien dijo que, en lugar de fomentar la conducción segura, las cámaras Netradyne castigan regularmente a los conductores por los llamados ‘events’. Afirmaba que el sistema incluye situaciones “que están fuera de su control o no constituyen una conducción insegura”, como por ejemplo mirar el retrovisor, detenerse delante de una señal de stop en una intersección ciega o, como decíamos, ser cortados por otro coche cuando hay tráfico denso.

Cuando la cámara detecta un ‘incidente’, carga el metraje en una interfaz Netradyne accesible para Amazon y sus empresas de entrega y, en algunos casos, una voz robótica le habla al conductor: “Conducción distraída” o “Mantener una distancia segura”, les indica. Más de la mitad de la flota de reparto de todo EE. UU. está equipada con esta tecnología, según ha confirmado la compañía a 20Bits.

Además de esa comentada pérdida de ingresos o de bonus, los afectados también critican que el sistema es una “distracción” constante en la carretera, porque anda siempre pitando o emitiendo avisos, y las empresas de reparto afirman que “crea una carga de trabajo masiva”, ya que se tienen que revisar muchos vídeos. “Las cámaras Netradyne que Amazon instaló en nuestras camionetas no han sido más que una pesadilla”, dijo a Motherboard un ex conductor de entrega de Amazon en Mobile, Alabama.

“Observan cada movimiento que hacemos. Me han ‘criticado’ por estar demasiado cerca [de otro vehículo] cuando alguien me corta. Si miro por los espejos para asegurarme de que estoy seguro para cambiar de carril, me llama la atención como una distracción, porque mi cara está vuelta para mirar por el retrovisor. Personalmente, no me sentía más seguro con una cámara observando cada uno de mis movimientos”, añadía el ex conductor de Alabama, haciendo alusión a una falta de privacidad.

Otro conductor, en esta ocasión todavía trabajador de Amazon, explicaba cómo las cámaras casi siempre detectan incidencias no cometidas en los stop ‘ciegos’, normalmente cuando se detienen después de la señal para poder ver alrededor de un arbusto o un árbol. El sistema también detecta señales de ceder el paso como señales de stop e incluso algunas veces Netradyne indica que hay una señal donde en realidad no hay nada, como por ejemplo “en el campo por un camino de tierra”, comentaba el repartidor de Oklahoma, que pidió permanecer en el anonimato porque temía represalias de la compañía.

Un portavoz de Amazon le dijo a Motherboard que un equipo de empleados de la compañía de Bezos revisa manualmente todos los eventos apelados para asegurarse de que los ‘eventos’ erróneos no afecten a los conductores ni a las empresas de entrega asociadas.

Los conductores de entrega de Amazon se encuentran con frecuencia bajo una gran presión para cumplir con las cuotas de entrega lo más rápido posible a fin de calificar positivamente para las bonificaciones de la compañía de retail.

Ahora a esa posibilidad de malas puntuaciones por no cumplir los tiempos se suman los comentarios del sistema Netradyne.

Cada semana, Amazon otorga a cada conductor de entrega una calificación de nivel, que varía de ‘fantástico’ a ‘bueno’ y de ‘regular’ a ‘deficiente’. “Amazon usa estas cámaras supuestamente para asegurarse de tener una fuerza laboral más segura para conducir, pero en realidad las están usando para no pagar a las empresas de entrega”, dijo a Motherboard un propietario de una empresa de entrega de Amazon en Washington.

Para las empresas de mensajería de Amazon, que reciben bonificaciones al obtener puntuaciones ‘fantásticas’ en una tarjeta de puntuación semanal, los ‘incidentes’ de Netradyne pueden arruinar una tarjeta de puntuación, lo que significa que no reciben dichos ingresos que luego utilizan para pagar las reparaciones del vehículo o las pagas adicionales a los conductores.

Estas bonificaciones pueden ascender a miles de dólares para una empresa que entrega decenas de miles de paquetes a la semana, y puede ser la diferencia entre sobrevivir o ir a la quiebra.

Hace meses contábamos cómo en determinadas circunstancias, y para no perder las escasas oportunidades de reparto, los trabajadores colocaban móviles en los árboles cerca de las plantas de reparto para pillar antes que nadie la siguiente entrega.

Molestos y, en muchos casos, temerosos de la vigilancia, algunos conductores también han comenzado a usar trucos para ‘sortear’ las limitaciones usando la picaresca.

Muchos han colocado pegatinas sobre las cámaras para evitar que les grabe. De hecho, según el reportaje de Motherboard, hay empresas de reparto subsidiarias de Amazon que animan de forma no explícita a las plantillas a taparlas para que así, a su vez, no les bajen a ellos las cifras de calidad de conducción y de cuotas de entrega de su centro.

Otros directamente usan gafas de sol para burlar el monitor de ‘conducción distraída’, que dicen es hipersensible.

Asimismo, hay quienes han comenzado a detenerse en los stop dos veces, una antes de la señal para la cámara y otra después para tener visibilidad antes de cruzar en una intersección.

“Una de las mejoras en materia de seguridad que hemos realizado este año es la implementación, en la flota de entregas en Estados Unidos, de tecnología de seguridad basada en cámaras y soluciones telemáticas líderes en la industria”, comenta un portavoz de Amazon a 20Bits.

Esta tecnología, subraya, proporciona a los conductores “alertas en tiempo real” para ayudarles a “mantenerse seguros cuando están en la carretera”. “Seguimos viendo notables mejoras en materia de seguridad: los accidentes disminuyeron un 48%, las infracciones de tráfico relacionadas con las señales de stop y otras señales disminuyeron un 77%, las relacionadas con la distancia de seguridad se redujeron un 50%, la conducción sin cinturón de seguridad disminuyó un 60% y las distracciones al volante disminuyeron en un 75%”, añade.

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