Estar justo en el centro de la península ibérica no impide que los madrileños puedan disfrutar de un refrescante baño al aire libre en los meses de verano y sin irse muy lejos. Muy cerca de la capital del país encontramos gran cantidad de piscinas naturales donde escapar del calor y pasar un agradable día fuera de la ciudad.

Las Presillas

Sin tener que salir de la Comunidad de Madrid encontramos Las Presillas, en el municipio de Rascafría, inmersas en un entorno natural privilegiado: el valle del Paular. Se trata de tres piscinas naturales a lo largo del río Lozoya rodeadas de amplias praderas verdes donde descansar. Se encuentran a 1 hora y 22 minutos del centro de la capital por la A-6.

Charca de la Nieta

La Charca de la Nieta se ubica en el municipio de Piedralaves y está compuesta por dos piscinas naturales conectadas por una cascada. Una de ellas es bastante grande y profunda, mientras que la otra es algo más pequeña y solo llega a cubrir más o menos por la cintura. Además, en la zona encontramos zonas para descansar y un chiringuito. Para llegar hasta aquí, el trayecto es de 1 hora y 33 minutos por la M-501.

Chorro de Navafría

En plena Sierra de Guadarrama, nos topamos con el área recreativa de el Chorro de Navafría, una zona boscosa con piscinas naturales, un parque infantil, barbacoas y mesas para comer y un restaurante. A un kilómetro de ahí, se encuentra el Chorro, una cascada de más de 20 metros de altura. Llegaremos hasta la zona recreativa en 1 hora y 35 minutos por la A-6.

Piscinas naturales de Navaluenga

En el pueblo de Navaluenga, nos encontramos con unas piscinas naturales perfectas para escapar del calor. Este espacio que nos deja el río Alberche antes de llegar al embalse de El Burguillo, se ha convertido en todo un reclamo turístico en la zona, ya que dispone de servicios como bares y chiringuitos e incluso duchas. Además, las piscinas se encuentran justo debajo un puente románico del siglo XVI. El trayecto para llegar es de 1 hora y 37 minutos por la M-501.

Piscinas de Arenas de San Pedro

El río Arenal, a su paso por la localidad de Arenas de San Pedro, nos deja dos espectaculares piscinas naturales. Concretamente, son dos masas de agua que se dividen por un pequeño puente de cemento y cuentan con escalerillas para acceder a ellas, duchas y un trampolín. Además, son aptas para toda la familia, ya que, aunque una de las piscinas tiene una profundidad de 2 metros, la otra apenas cubre 50 centímetros. Se encuentran a 1 hora y 55 minutos por la A-5.

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