Siempre decimos que hay una Ribera para cada persona porque el destino Ruta del Vino Ribera del Duero es tan versátil y amable que encaja con prácticamente todas las motivaciones de un viaje. Viajar a través del vino es conocer su historia, su gastronomía y patrimonio, su cultura y naturaleza. Durante nuestro recorrido realizaremos las paradas en Quintanilla de Onésimo, Peñafiel, Aranda de Duero, Peñaranda de Duero y San Esteban de Gormaz.

En cada uno de ellos descubriremos maravillosos monumentos que nos teletransportarán al pasado y nos invitarán a disfrutar del mejor sabor en sus bodegas. “Sin duda alguna, con la situación actual que estamos viviendo, cualquier celebración es motivo de alegría, y más aún en nuestro sector, que ha vivido un parón como nunca se había visto”, explica Miguel Gayubo, presidente de la Ruta del Vino Ribera del Duero, a 20minutos.

Y es que la Ruta del Vino Ribera del Duero está de celebración, “cumplir 15 años supone casi una vida entera en términos turísticos pero nos sitúa en un momento muy dulce de nuestro proyecto, en el que continuamos creciendo en número de socios y visitantes, donde afrontamos nuevos retos e iniciativas que contribuyen a un destino más sostenible y, ante todo, genuino y de calidad”, añade.

A 35 kilómetros de Valladolid nos encontramos con la anteriormente conocida como ‘Quintanilla de Abajo’. Es el punto de partida del Canal del Duero, la obra de ingeniería más importante del siglo XIX en esta zona que tenía como objetivo hacer llegar el agua a la provincia de Valladolid y que actualmente es usado para el regadío de los cultivos tales como olivos y viñas. El vino está muy arraigado a esta localidad con el Parque de la arquitectura del Vino donde podemos ver construcciones relacionadas con el viñedo y el vino, tales como guardaviñas, una bodega subterránea o un pozo. Aquí destacan Bodegas Pico Cuadro, Bodegas y Viñedos Recoletas o Bodegas Cruz de Alba todas ellas con unos excelentes vinos.

No podemos irnos del pueblo sin visitar su arquitectura tradicional como lavaderos en pilones o la arquitectura civil. También destaca la Iglesia de San Millán del siglo XVI y de estilo gótico cuyo retablo mayor es uno de los más conocidos de Castilla y León. Otros lugares religiosos son la Ermita del Cristo de San Roque con una reforma en el siglo XVII que la hizo más sobria.

Desde su puente renacentista de los siete arcos parten rutas senderistas como la senda del Duero o la de Pico Cuadro, en ambas, caminaremos entre encinas y olivos. O si lo prefieres hacer rutas ornitológicas y etnográficas como es la de la tercera masa forestal de Valladolid, El Carrascal. En agosto los quintalleneros y quintalleneras celebran su fiesta en honor a Nuestra Señora de la Asunción y San Roque, mientras que en junio el pueblo se llena de música con las jornadas ‘La Ribera suena a Clásico’. La Fiesta de la Vendimia es muy celebrada allá por el segundo fin de semana de octubre, y es que en otoño, también podemos disfrutar de un fantástico Mercado Medieval y en noviembre podemos acercamos a las fiestas de San Millán. De camino al siguiente pueblo en nuestra ruta podemos parar en Quintanilla de Arriba otro precioso pueblo de la Ribera del Duero.

Tan solo 56 kilómetros son los que separan Valladolid de Peñafiel por la A-11. Esta villa vallisoletana con más de 5000 habitantes de la Ribera del Duero destaca por estar a la sombra de este castillo cuya construcción comenzó en el siglo X y finalizó en el XV. Se enmarca dentro de una de las rutas de los castillos vallisoletanos más importantes encontrando en él, el Museo Provincial del Vino, muy importante para la zona y de visita obligada para cualquier enoturista y amante de la cultura del vino.

Una de las bodegas más importantes es las de Protos diseñadas por Richard Roger autor de otras obras como el Centro Georges Pompidou en París. También podemos encontrar otras como las Bodegas Reyes a las afueras del pueblo, la Bodega Réquiem o las Bodegas Diez Villamar. Donde podrás degustar un buen vino junto a los famosos lechazos asados en horno de leña típicos de la zona.

El patrimonio de Peñafiel está declarado Conjunto Histórico Artístico desde 1999 destacando su barrio judío y la Plaza del Coso con sus balcones de madera. Entre sus monumentos religiosos destaca la Iglesia barroca de Santa María del siglo XV y el Museo de Arte Sacro. También podemos visitar la Iglesia de San Miguel de Reoyo del siglo XVI, aunque en ella, podemos apreciar diferentes restos románicos del siglo XIII.

Otros monumentos importantes religiosos son los Conventos como San Pablo, Santa María o Santa Clara. Otras rutas culturales que podemos hacer en esta localidad son la del Infante Don Juan Manuel, miembro de la casa real, pero sobre todo conocido por su obra escrita como el Conde Lucanor. Otro escritor y miembro de la Real Academia Española con ruta en esta localidad es el Miguel Delibes. Como todo buen pueblo cuenta con diferentes fiestas con su conocida “Bajada del Ángel” catalogada de Interés Turístico Nacional o a mediados de agosto las Fiestas de Nuestra Señora declarada de Interés Turístico Regional.

Es la mayor ciudad de la Ribera del Duero de la zona de Burgos con una población que supera los 32800 habitantes. En su historia hay varios hitos que destaca sobre todo y es que en 1473 en se realizó el Concilio de Aranda con la presencia de Isabel I de Castilla y también la realización del mapa urbano más antiguo del país declarado por la Unesco Memoria del Mundo. Sin olvidarnos del documento cartográfico más antiguo del Archivo General de Simancas, en el cual se basaron para el desarrollo de las ciudades del Nuevo Mundo.

El vino y la gastronomía es muy importante para la ciudad ya que en 2020 fue nombrada Ciudad Europea del Vino 2020 por Recevin (Red de Ciudades Europeas del Vino) y es que las Bodegas de Aranda de Duero están consideradas Bien de Interés Cultural. Se construyeron entre los siglos XII y XVIII y almacenaban gran cantidad de litros de vinos en una temperatura de 10 y 13 grados y humedad para su maduración. Actualmente solo quedan unas 120 bodegas a lo largo 7 kilómetros del subsuelo del casco antiguo de la ciudad.

Podemos ampliar más información en el Centro de Interpretación de la Arquitectura del Vino (CIAVIN) todos los días de lunes a sábado de 9:30 a 15:15 y de 15:30 a 22:00, excepto los domingos y festivos que solo abre de 10:00 a 14:30.

Pero todo no va a ser enoturismo, también tenemos otras actividades culturales importantes como visitar el casco antiguo de la ciudad como la Plaza Mayor a la que accederemos por un gran arco sobre el que se asienta el ayuntamiento y la cual aparece en la novela de Pío Baroja ‘Con la pluma y con el sable‘. Visitar la Iglesia de Santa María del siglo XV y su impresionante portada gótica o la Iglesia gótica de San Juan del siglo XV son una visita obligada. También el Palacio de los Berdugo, una mansión señorial del siglo XV. No podemos dejar de visitar sus dos preciosos puentes como el Puente de las Tenerías que ya existía en el siglo XIV y que contaba con dos ojos del cual actualmente solo vemos uno porque se cegó para subministrar agua a los talleres donde se curtían pieles.

La festividad principal de esta localidad es la de la Virgen de las Viñas, que también es patrona de la ciudad y sus fiestas se celebran en el segundo fin de semana de septiembre. La Semana Santa también tiene mucha importancia ya que está declarada de Interés Turístico Regional destacando de ella ‘La Bajada del Ángel’ en el Domingo de Resurrección.

Si tenemos tiempo, nos podemos desviar unos 14 kilómetros para visitar Gumiel de Izán que también destaca por sus pintorescos vinos siendo desde 2004 Conjunto Histórico Artístico sobresaliendo de ella su Iglesia de Santa María con unas bonitas escalinatas que te conducen hasta su portada ambas de estilo barroco.

A tan solo 20 kilómetros de Aranda de Duero nos topamos con esta población con algo más de 500 habitantes que en 2018 fue declarado ‘Pueblo más bonito de Castilla y León’. Al igual que Peñafiel se encuentra a la sombra de un precioso castillo del siglo XV en cuyo interior se encuentra el Centro de Interpretación de los Castillos, su visita es gratuita pero solo podemos hacerlo en los meses de verano los jueves de 18:00 a 20:00 y de viernes a domingo de 11:00 a 14:00, solo tendremos que pagar la entrada al patio de armas que está abierto todo el año por unos 3€ los adultos y los niños por 1€. Sin duda alguna un precioso lugar para observar Peñaranda de Duero y sus alrededores.

Un poco alejado de este encontramos unas bodegas con el nombre del castillo donde degustar unos sabrosos vinos. Otra de las bodegas es la Subterránea denominada ‘La Cárcel’ bajo el ayuntamiento de la localidad. Declarado Conjunto Histórico desde 1974, podemos disfrutar de la arquitectura castellana con calles empedradas y las casas luce luciendo su blasón como el Palacio de Avellaneda. En su plaza mayor como en otros pueblos de España destaca su Rollo de Justicia, una columna que representaba la categoría administrativa del lugar.

Como curiosidad podemos visitar ‘La Botica’, es decir, una farmacia de principios del siglo XVIII que a través de ocho generaciones de farmacéuticos de la familia Jimeno ha sobrevivido al tiempo siendo la farmacia activa más antigua de España. El 25 de julio se celebran las fiestas en honor de Santiago Apóstol y el 26 de julio la de Santa Ana. Destaca especialmente la ‘Noche de Velas’ en agosto, haciendo pueblo un toque mágico, muy similar a la de la localidad segoviana de Pedraza.

Nuestra última parada es en la localidad soriana de San Esteban de Gormaz declarado Conjunto Historio Artístico a tan solo 46 kilómetros de Aranda de Duero y también regada por el río Duero. Su casco antiguo destaca por la arquitectura popular sobre todo la románica como podemos ver en sus templos como la Iglesia de San Miguel del siglo XI o la de Santa María del Rivero construida un siglo más tarde, ambas construidas a los pies de los restos castillo medieval del silgo X.

Podemos visitar las las bodegas subterráneas y también el Parque Temático del Románico donde descubriremos los principales templos de Castilla y León y donde disfrutaremos de diferentes maquetas como la Iglesia de San Millan de Segovia o el Monasterio de Santo Domingo de Silos ubicado en el valle de Tobladillo.

En verano podemos acercarnos hasta la playa fluvial a orillas del rio Duero donde calmar el sofocante calor. En nuestra ruta enoturista no puede faltar una visita al Ecomuseo Molino de los Ojos, ubicado en un antiguo molino rehabilitado. Al salir podemos visitar el barrio de las bodegas subterráneas donde degustar algunos vinos.

Sus fiestas se celebran el primer fin de semana de septiembre en honor a la Virgen del Rivero y al Santo Cristo de la Buena Dicha. Si tenemos tiempo y ya saliéndonos de la ruta de la Ribera del Duero podemos acercarnos hasta la localidad del Burgo de Osma que se encuentra a la sombra del castillo y de la que destaca principalmente su Plaza Mayor presidida por el Antiguo Hospital de San Agustín del siglo XVII y la Catedral de Santa María de la Asunción derruida parcialmente en 1232 considerada Bien de Interés cultural desde 1931.

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