Con la llegada de los meses de invierno, es necesario que todos los elementos mecánicos del coche se encuentren en perfecto estado, desde los neumáticos hasta el alumbrado. Las estadísticas demuestran que la principal causa de accidentes en la vía son las averías, de ahí que se vuelva tan importante asegurar el buen funcionamiento de todas las partes del vehículo.

Para disfrutar la temporada de invierno y recorrer carreteras de forma segura, te damos una serie de recomendaciones clave y aspectos que tendrás que controlar. De hacerlo, tendrás la garantía de que, además de una conducción segura, también podrás ahorrar algo de dinero evitando imprevistos.

Revisa el estado de los neumáticos

Lo principal a tomar en cuenta es una revisión completa del estado de los neumáticos, recordando que no es posible circular con neumáticos que se encuentren por debajo del mínimo legal establecido, que es 1,6 mm. Tendremos que verificar el nivel de desgaste y la presión, además de mantener en el maletero una rueda de repuesto en caso de sufrir un pinchazo.

En caso de contar con neumáticos de invierno, es buena idea que realices el cambio al principio de la estación, ya que el comportamiento de estos en el asfalto será mucho mejor en comparación con los que utilizamos de forma habitual. Si no has realizado la compra, acude a una tienda especializada que cuente con todo tipo de neumáticos auto para elegir el más apropiado.

Revisión mecánica

Aunque llevar el coche a una revisión mecánica cada cierto tiempo debería ser algo rutinario, es mucho más importante hacerlo cuando llega la estación invernal, puesto que las condiciones climáticas adversas suelen colocar presión adicional sobre el funcionamiento mecánico del coche y terminar desencadenando averías, especialmente en frenos, baterías y dirección.

Inspección general del coche

Todos los vehículos que se mantienen en circulación deben cumplir con las condiciones mínimas de seguridad. La frecuencia de esta inspección varía según el tipo de coche y el uso que este tenga, según lo establecido en el Real Decreto 920/2017. Te conviene asegurar que la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) de tu coche se encuentre vigente para la temporada de invierno.

Durante esta inspección se analiza la documentación correspondiente al coche, junto a un reconocimiento exterior para determinar el estado de la carrocería, buscando desperfectos, verificando que las lunas y parachoques se encuentren en perfectas condiciones, estado de los neumáticos e iluminación.

También se revisará el interior del coche y toda la parte mecánica. No se trata de una revisión minuciosa del motor, simplemente se fijarán en la existencia de filtraciones y el estado general de la suspensión, frenos, sistema de dirección y presencia de ruidos extraños. Se incluye también una prueba de frenado y se medirán las emisiones del coche.

Comprobar el estado de la batería

Considerando que las baterías suelen sufrir bastante con las temperaturas extremas, es importante mantener control sobre el estado de la misma para garantizar que no termine dando problemas cuando nos encontremos en la carretera expuestos durante largos periodos de frío extremo.

Vigilar el nivel de líquidos

Otro punto clave a vigilar de cerca será el nivel de líquidos: limpiaparabrisas, refrigerante y aceite. Estos son importantes para el funcionamiento general del coche y deben permanecer en niveles óptimos antes de salir a la carretera. En cuanto al limpiaparabrisas, resulta conveniente en caso de necesitar eliminar cualquier suciedad que entorpezca la visión y perjudique la conducción.

Alumbrado

No puedes olvidar realizar una revisión completa del sistema de alumbrado, ya que su funcionamiento es prioritario a la hora de conducir, especialmente bajo condiciones de baja visibilidad por el clima. Los faros deben encontrarse perfectamente regulados para alumbrar la carretera y no deslumbrar a los vehículos que viajan en dirección contraria.

Equipamiento para la nieve

Además de todo lo anterior, también resulta una buena idea llevar en el maletero algunos implementos de utilidad para atender diferentes situaciones en la vía, sobre todo cuando se conduce en condiciones climáticas adversas. Por ejemplo, un rascador de cristales para eliminar el hielo de los cristales y unos guantes para protegernos en caso de necesitar cambiar neumáticos o colocar cadenas.

Siguiendo estos consejos tendrás la garantía de estar preparado para viajar en invierno, habiendo invertido el tiempo, dinero y esfuerzo en garantizar tu seguridad y la de aquellos que te acompañan en el viaje. Es buena idea contar con la ayuda de un profesional que se encargue de una revisión completa y te aconseje las soluciones más apropiadas según sea el caso.

La entrada Todas las claves para poner el coche a punto en invierno se publicó primero en SoftDoc.

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