“Pampaluna”. Así era el nombre con el que Ernest Hemingway hacía referencia a Pamplona en las primeras cartas que escribía a su madre, Grace Hall. En ellas, le contaba lo ilusionado que estaba en esta hermosa y pequeña ciudad situada en Navarra, junto a la frontera francesa. Fue el 6 de julio de 1923 cuando Ernest Hemingway y su primera esposa, Hadley Richardson (embarazada de su primer hijo) llegaron por primera vez a Pamplona.

“Hemingway fue una figura clave para el reconocimiento internacional de las fiestas de San Fermín gracias a su novela ‘Fiesta’, y la transmisión de los valores y costumbres propias de esta región en esta y otras obras u artículos en los que hizo referencias a esta tierra”, explica a 20 Minutos María Bezunartea, Jefa de Servicio de Turismo en el Ayuntamiento de Pamplona. Se enamoró del norte de España, de su gente, cultura y gastronomía.

A través de sus libros, cartas y artículos, Ernest Hemingway nos dibuja el mundo como un lugar fascinante para invitarte a descubrirlo. El autor describió en su obra los Pirineos Navarros con su diversidad de paisajes y la exquisita cocina tradicional de la región: quesos de oveja autóctona, los platos tradicionales como la trucha fresca al estilo de Navarra y la txistorra casera, siempre maridados con grandes vinos de Navarra.

“La Ruta de Hemingway invita a conocer un territorio sin prisas, como lo hacía él”, comenta Bezunartea. No te pierdas un viaje desde Pamplona a diferentes lugares emblemáticos de los Pirineos de Navarra siguiendo los pasos del escritor. Karlos Aguirre, de Overtrails y Stephanie Mutsaerts, de Northern Spain Travel (si buscas la versión en inglés), son los mejores en su sector para ayudarte a visitar Navarra a través de los ojos de Hemingway.

Esta ruta es perfecta para las personas interesadas en el mundo literario, en la historia y, sobre todo, para aquellas a la que les llame la atención la vida de Hemingway. El perfil de las personas que realizan esta ruta son “personas maduras, de más de 50 años que han leído alguna de sus novelas, y que se sienten en cierta forma atraídos o identificados con su forma de ver o entender la vida”, explica Karlos Aguirre.

Nuestro recorrido Hemingway en Pamplona comienza en la Plaza Consistorial frente a la Oficina de Turismo. De la mano de Karlos Aguirre de Overtrails, nuestro guía para esta ruta, nos adentraremos en la visita que dará vida al hombre que abrió a Pamplona y las fiestas de San Fermín al resto del mundo.

Con tan solo 24 años, el escritor llegó a la ciudad como reportero del diario Toronto Star en busca de material para sus reportajes periodísticos. Su carácter apasionado, actitud abierta y una clara predisposición para involucrarse en el ambiente hicieron que no tuviera muchas dificultades para conectar con la gente. Así comenzó el idilio entre Pamplona y los Sanfermines y el escritor.

Hemingway fue sin duda uno de los huéspedes más ilustres que ha pasado por Pamplona. Uno de sus lugares favoritos es el Café Iruña fundado en 1888. Su apertura sirvió para inaugurar oficialmente la llegada de la luz eléctrica a Pamplona. Hoy día este café sigue siendo teniendo la misma ambientación de aquel café del siglo XIX ‘Belle époque’. Gracias al autor, el café goza de una proyección internacional. Es por eso, que en agradecimiento, cuenta con un espacio que sirve de homenaje permanente a la figura literaria. Nada más entrar, en él encontrarás una recreación a tamaño natural de Hemingway en bronce patinado con una altura de 185 cm.

El pueblo nacido por y para el Camino de Santiago. Enclavado en “el territorio más malditamente salvaje de los Pirineos“, en palabras de Hemingway. Aquí puedes observar sus casas señoriales del siglo XVIII, reconstruidas después de la guerra de la Convención francesa.

Con más de 100 años de historia, el Hostal Burguete fue residencia habitual de Ernest Hemingway. Situado en una de las zonas más bellas de Navarra, ofrece un acogedor ambiente familiar. Este pueblo fue reconstruido tras el incendio provocado por las tropas francesas en la guerra de la Convención en 1794. Descubre la iglesia de San Nicolás de Bari es el ejemplo más claro. Edificada en el Renacimiento, fue sometida a dos reconstrucciones en pleno siglo XX. En las afueras, puedes acercarte al río Urrobi entre avellanos, fresnos, y álamos. La tranquilidad que obtendrás en este precioso paisaje era uno de los favoritos del escritor. No te pierdas probar las típicas truchas con jamón o cualquier otro de los manjares que te ofrece la cocina navarra.

A todos nos gusta a veces disfrutar de momentos de soledad. Uno de los lugares donde Hemingway disfrutaba del silencio era estando sentado cerca de la orilla del río Irati. Acudía andando desde Burguete hasta Aribe, en el valle de Aezkoa. Su lugar preferido eran los alrededores de los Baños de Aribe. Este pueblo rodeado de robledales, hayedos (selva de Irati) y bojerales. Aquí destacamos su puente románico y los viejos baños termales. También encontrarás una ruta desde donde ver su conocido puente colgante, el roble milenario cercano a Irati y el antiguo balneario.

Es una de las localidades con una gran belleza arquitectónica. Situada en la zona norte de la Comunidad Foral de Navarra, entre Pamplona y San Sebastián, se enclava en el centro del valle de Larráun, justo en la falda de la Sierra de Aralar. Es una gran opción si lo que buscas es despejarte del ruido. Paseando por su casco antiguo, descubrirás la belleza en los caserones de este lugar que apareció en el siglo XII.

Cerca de Lecumberri se encuentra el nacedero del Río Larraun, al cual se accede por unos senderos naturales que encandilan a todo aquel que pasea por ellos. También, muy cerca podrás encontrar la cueva de Mendukilo, una forma más inmersiva de visitar la Sierra de Aralar.

De los últimos lugares que visitó Hemingway en Navarra. Cabe destacar, que como curiosidad, la revista Life en el año 1959 quiso dedicar un amplio espacio a la figura del escritor siendo el mismo Hemingway el que propusiera que las imágenes para la revista fueran captadas a la orilla del embalse de Yesa.

Este pueblo situado en la comarca de Sangüesa y a 47,8 km de Pamplona es especialmente conocido por dar nombre y albergar en su término la presa que forma el Embalse de Yesa. Es el cuarto embalse con mayor capacidad de agua embalsada de la Cuenca del Ebro. También este lugar destaca por estar situado en su término municipal el Monasterio de San Salvador de Leyre uno de los cenobios más antiguos del Norte de España y uno de los edificios románicos más importantes de Navarra.

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