Rodeada por las montañas de la Selva Negra, a una altitud de 600 metros sobre el nivel del mar y con un entorno de bosques único, se encuentra la ciudad de Triberg, en Alemania.

Esta ciudad, por su naturaleza, cuenta con un atractivo turístico natural, que no es otro que las cascadas de Triberg, con más de 160 metros de altura. Hacer una ruta a pie por este paisaje y descubrir este gran salto de agua es de lo más recomendable.

Sin embargo, en la propia ciudad, también se puede encontrar un entorno como sacado de cuento. Las calles, las casitas y un elemento especial que llama especialmente la atención: los relojes de cuco, originarios de esta zona.

En el centro de la ciudad se pueden encontrar numerosas tiendas que venden relojes de cuco, un bonito recuerdo. Además, caminando por la zona se puede encontrar el reloj de cuco más grande del mundo.

El primero de ellos fue el de Schonach, el cual se puede visitar por un módico precio de 2 euros, viendo su gran maquinaria interior. Lo recomendable es esperar fuera a las 12:00 horas, momento en el que se activa el mecanismo y oír el canto del pájaro de más de cuatro metros.

Después de este reloj, se construyó otro, aunque no se puede visitar su interior y solamente tiene movimiento. Se trata del reloj de Eble Uhren-park, que se encuentra solo a cuatro kilómetros, pero es más grande que el anterior. Así, ambos son los relojes de cuco más grandes de la Selva Negra y, también, del mundo.

También en relación con los relojes de cuco se puede visitar la que es una de las más famosas tiendas de Triberg relacionadas con este objeto. Se trata de la Haus der 1.000 Uhren, cuyo nombre, que significa “Casa de los 1.000 relojes”, hace referencia a la gran cantidad de relojes de cuco que se pueden hallar en su interior.

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