La España vaciada es también, casi siempre, la España desconocida. Es el caso de Palencia, una de esas provincias injustamente desconocidas. Desde los llanos de Tierra de Campos a la Montaña, Palencia tiene mucho que ofrecer al viajero de mente abierta y dispuesto a olvidarse de los tópicos.

Un modo de conocer esta provincia del norte de Castilla y León es a través del Camino de Santiago o también del Canal de Castilla. Pero el mayor tesoro de Palencia es su románico, sus iglesias románicas. Es una de las mayores concentraciones de monumentos románicos de Europa.

Parece que siempre formaron parte del paisaje. Desde las pequeñas ermitas, hasta grandes conjuntos monásticos, pasando por todo tipo de motivos arquitectónicos o decorativos, los monumentos románicos palentinos son una de las mejores y más agradables formas de conocer este estilo artístico, místico pero de una dimensión tan humana que le hace cálido y cercano.

Como explica la Diputación de Palencia en su web, “emprender una ruta por el Románico palentino tiene varios alicientes añadidos al meramente artístico“. Desde los variados paisajes que se abren a lo largo del recorrido a las panorámicas que se divisan desde muchos de ellos, pasando por la posibilidad de disfrutar de la gastronomía, de las fiestas y de la artesanía que abunda en estos pueblos. En suma, descubrir rincones idílicos donde pasar unas vacaciones de contacto con el arte y la naturaleza.

Románico del Camino de Santiago

Un buen punto de partida es la iglesia del que fuera antiguo Monasterio de San Martín de Tours de Frómista (en la foto de abajo), que se edificó en la segunda mitad del siglo XI. Es un edificio de los más representativos del románico europeo, y uno de los más bellos por sus proporciones, arquetipo y síntesis de la cultura románica.

Al salir de Frómista, el camino entra en el de Población de Campos. Casi a nuestro encuentro saldrá, la recogida ermita de San Miguel románica de transición al gótico del siglo XIII. Dentro del casco urbano veremos la ermita de Nuestra Señora del Socorro.

En Villalcázar de Sirga destaca sobre el paisaje terracampino la monumental fábrica de su iglesia parroquial de Santa María la Blanca (foto inferior). Es Monumento Histórico Artístico desde 1919 y se fecha su construcción en el siglo XIII, edificada en el más puro estilo gótico.

El siguiente hito del Románico en Camino de Santiago lo encontraremos en Carrión de los Condes, que fue ciudad muy determinante en la Meseta norte en los siglos románicos. De ello dan fe sus dos iglesias: Santa María y Santiago y el antiguo monasterio de San Zoilo.

Desde Carrión también podemos aprovechar esta visita para acercarnos a Nogal de las Huertas, que tan solo dista 8 kilómetros, y donde se localizan los restos de San Salvador (imagen inferior) uno de los monasterios románicos más antiguos de la provincia de Palencia.

Get Free Traffic